Proyecto colaborativo internacional sobre los movimientos migratorios a lo largo del s. XIX y XX entre Argentina y España. Colegio Norbridge (Buenos Aires) - IES de Sabón (Arteixo)
La mayoría de los argentinos que han emigrado en la ola de emigración del siglo XIX o también la del 2001 que no fue tan importante como la anterior, son personas de las clases media y media alta. El lugar más popular adonde emigraron los argentinos fue a España, el 30% de los que se fueron a vivir afuera de la Argentina.
Un ejemplo de estos son muchos jugadores de fútbol que de chiquitos jugaban acá pero para buscar nuevas metas se fueron a vivir allá. También muchos músicos porque en la Tierra española le dan más importancia a los músicos y a la gente que trabaja con el arte.
Puede constatar a través de distintos testimonios que las motivaciones no son exclusivamente económicas sino variadas y que, en consecuencia, dan origen a múltiples representaciones de España: España país de oportunidades profesionales, España el primer mundo, España el Dorado, España país de la legalidad, España país de la tolerancia frente a las diferencias, España país de la seguridad civil.
España es el 1° país de residencia donde los argentinos se mudan.
Aunque en la última década, como el resultado de un crecimiento económico sostenido en el país y en respuesta a la crisis, las medidas de ajuste y los fuertes niveles de desocupación que atraviesan países como España y Estados Unidos, se ha revertido la migración, retornando a la Argentina gran cantidad de los que habían emigrado. Sólo en 2010, se repatriaron 12.237 argentinos, siendo después de los ecuatorianos, los que han abandonado España en mayor cantidad. Después de que ya hayan nacido dos o más generaciones de familia, se vuelve a sus orígen es pero igualmente feliz por los años vividos en esa tierra.
Nació en Madrid en 1912 y falleció en Buenos Aires en 2005, ha tenido una carrera muy hermosa. Se inició en España en el canto, donde aprendió a tocar el piano y el violín. A los 17 años debutó en la zarzuela Luisa Fernanda, acompañada de Jacinto Guerrero, y después con Moreno Torroba en el teatro Calderón, en Madrid. Dio sus primeros pasos en la comedia nacional. En 1935, con 23 años llega a la Argentina con su esposo Pedro Alejandro, a quien lo conoció en Bilbao en una gira de la compañía Matilde Rivera y Enrique de Rosas escapando de la Guerra Civil. En 1935 tienen una hija, María y en 1936 tienen a Norma, quienes luego serían actrices.
Con todos los altos y bajos que tiene la actuación, está muy satisfecha de ser actriz. Ya desde chica cantaba. Fue la maestra del colegio quien advirtió a su madre que ella estaba predestinada para todo lo que fuera arte. Entonces su mamá la apoyó para que estudiara, sin importarle los prejuicios de la época para con los artistas. Y así llevo 68 años de teatro y 81 de vida. Esta española que llegó a Buenos Aires en 1935, siente devoción por la poetisa Alfonsina Storni y por el gran Federico García Lorca, y se lamenta de no haber podido conocerlos personalmente. Tiene más años en Argentina que en España y en todo este tiempo no ha hecho más que recibir elogios, premios y diplomas.
Roma Di Toro (Susú Pecoraro) es la madre de Joaquín Goñez (protagonizado de joven por Juan Diego Botto y de adulto por José Sacristán), quien es un escritor argentino viviendo en España. Éste contrata a un joven escritor y corrector literario llamado Manuel Cueto, también interpretado por Botto (como posible metáfora de que todo sucede en la mente de Joaquín Goñez y como recurso de identificación entre ambos), para que lo ayude a escribir su autobiografía. Al describir sus experiencias el escritor establece un vínculo emocional con su propio pasado y su memoria, recordando su juventud vivida en la Argentina en los años ’60 y ’70, el clima político durante la misma, su gran amor, Reneé, y sobre todo, la relación con quien le daría un curso a su vida: su madre, Roma.
Vientos de agua es una serie de televisión argentino-española que narra el fenómeno de la inmigración a través del exilio de un asturiano en 1934 hacia Argentina, huyendo de problemas políticos, y el retorno de su hijo en 2001 debido a la crisis económica de ese país. La serie no fue nada conocida, y la expectativa fue una decepción. Esta serie cuenta con la participación de Ernesto Alterio, y la participación de Hector Alterio (padre biológico de Ernesto), quienes hacen el papel de la misma persona solo que en diferentes épocas en la serie. Uno hace de Jose (personaje) cuando es joven, y el otro cuando ya está mayor.
España está en medio de un proceso de llegada masiva de inmigrantes con altísima concentración de sudamericanos. Estos “sudacas” están transitando el camino inverso que recorrieron antes los españoles hacia sus países.
Su inserción no es sencilla y permanentemente salen a la luz pública múltiples expresiones de xenofobia y discriminación. La más general de todas ellas es la denominación de “sudacas”, término cargado de sentido negativo. La paradoja es que estos “sudacas” no son otros que los descendientes de los “gallegos” que fueron llegando al sur durante más de un siglo escapando de la miseria.
Parece que las generaciones estamos condenadas a repetir errores y que poco o nada se aprende del pasado; si se tuviera bien clara esta historia de la emigración española hacia Sudamérica, en el caso de Galicia especialmente a Argentina, entonces la manera como se acoge a los hoy inmigrantes sudamericanos seguramente sería muy diferente. Empezando por eliminar el contenido discriminatorio de “sudacas”, y la asociación de este calificativo con personas que llegan a quitar el trabajo a los peninsulares y a aprovecharse de la riqueza ibérica reciente luego que el país se integró a la Comunidad Europea. Los inmigrantes sudamericanos no son personas sin hábito de trabajo, de cualidad moral dudosa, que contaminan la población española. Esta lección obligatoria también debería incluir la descriminalización del inmigrante y el reconocimiento de sus derechos como seres humanos, tal como lo exigieron en el pasado los emigrantes españoles.
Han aparecido, además, fuertes expresiones xenófobas y racistas hacia los “sudacas” en España, cuyos protagonistas desconocen completamente el destino de cientos de miles de sus ancestros hacia América Latina, cuando huían de la miseria, de la violencia, de la persecución franquista, o de todas estas causas juntas.
El propio INE en su análisis de los datos sostiene que puede ser conveniente dividir los inmigrantes latinoamericanos en dos: el grupo que proviene de los países andinos (Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia) de los que provienen de países no andinos (Argentina, Venezuela, Uruguay, Paraguay, incluyendo también a Cuba, República Dominicana y Brasil). Las diferencias de estos dos grandes grupos son que entre los primeros predominan personas más jóvenes, con poca formación educativa, ocupan más bien trabajos no calificados, y tienen ciertos padrones parecidos a los inmigrantes provenientes de países poco desarrollados como los de África .
En cambio, los inmigrantes de países no andinos “muestran una cara muy diferente” porque predominan situaciones mucho más parecidas a los de inmigrantes de países desarrollados europeos, con personas más calificadas, mayores niveles educativos, una estructura familiar menos numerosa y con participación mucho menor en redes de asociaciones y de parentesco. En este caso la inmigración no se da tanto por la búsqueda de empleo, sino conjuntamente con la búsqueda de una mayor calidad de vida, entendida ésta de diversas formas: menor violencia, mayor consumo, más seguridad, estabilidad y confort.
No obstante, quienes desembarcan lo hacen con una “mancha inmigrante” y ocupan empleos calificables como “3P”: Penosos, Peligrosos y Precarios (el equivalente a las “3D” en inglés: Dirty, Dangerous, Demanding…
Es fundamental que las nuevas generaciones aprendan de una vez que los inmigrantes tienen derecho a expresarse culturalmente y vivir de acuerdo a su propia identidad, con los deberes que un sistema democrático impone. Finalmente, también debe reconocerse que los inmigrantes tienen derechos y no solamente deberes, derechos a participar en la riqueza que generan a través de políticas redistributivas, y derechos políticos para elegir quien los represente.
FUENTES:
Arocena, F: «Miseria, Generalísimo y…sudacas en Reflexiones sobre la España inmigrante y multicultural
Walter Actis, miembro del equipo de investigación Colectivo Ioé (Madrid) , Fernando O. Esteban, Dpto. Sociología y Comunicación, Universidad de Salamanca: Argentinos hacia España (“sudacas” en tierras “gallegas”): el estado de la cuestión
La importancia de la educación como base del progreso de la sociedad es una idea muy extendida. Con la ley Moyano de 1857. La enseñanza pasaba a ser una cuestión de Estado y en ella se establecía que la enseñanza primaria debía llegar a todos los ciudadanos.
A principios del siglo XX distintas iniciativas, trataron de dar nuevo empuje a una escuela para todos esta obra tuvo una importante repercusión en los ámbitos burgueses y urbanos, aunque con gran discriminación para las niñas.
En Galicia en las primeras décadas del siglo XX la mayoría de la gente era analfabeta. En el mundo rural, se cubría en su mayor parte , con las llamadas «escuelas de ferrado».
Lugares en que los maestros, nada cualificados impartían conocimientos muy rudimentarios
( leer, escribir, hacer cuentas o algo de religión). Las escuelas eran mantenidas por los padres, estas carencias educativas es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo social y cultural en Galicia.
LA SITUACIÓN DEL VALLE MIÑOR A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.
A principios del siglo en el Val Miñor había mucha pobreza. El campo producía poco y la mayoría de la gente tenía que emigrar. La incultura y el analfabetismo empeoraban la situación.
http://elcieloelegante.blogspot.com.es/
La enseñanza no era muy buena, una parte de los maestros no tenían más estudios que saber leer, escribir y doctrina. Los maestros tenían condiciones de trabajo muy duras. Cobraban poco y con atrasos. Los señores tenían un dicho
» pasar más hambre que un maestro de la escuela»
Los niños no asistían a clase, tenían que ayudar a los padres en las labores del campo. El mal tiempo les impedía ir a la escuela por que no tenían zapatos, ni ropa apropiada para los días de lluvia y de frío.
En los locales donde se daban las clases tenían unas condiciones muy malas, algunas veces el suelo era tierra y cuando llovía entraba agua. Los niños se sentaban en bancos colectivos en lugar de pupitres individuales.
Los métodos de enseñanzas eran muy diferentes. Aprendían a leer y algunas cosas mas de la iglesia. Su método de estudio era leer lo que ponía el libro y chaparlo para saberse-lo de memoria.
En Argentina, a pesar de la indignación social y la actual visualización del tema, hacia fines del siglo XIX y mediados del siglo XX, la prostitución fue legal (1875-1955). Buenos Aires era tristemente conocida como “un tenebroso puerto de mujeres desaparecidas y vírgenes europeas secuestradas que se veían obligadas a vender su cuerpo y a bailar el tango”
Después de 1875, una mujer pobre y que careciera de empleo era pasible de ser acusada de inmoral, multada o arrestada. Pero por supuesto, no podía obligarles por eso a registrarse como prostituta. Una vez declarada su ocupación de forma oficial, era custodiada por la policía y por los funcionarios de la salud. Las mujeres empezaron a ser eliminadas de los empleos vinculados al comercio, debido a las ordenanzas contra la prostitución que comenzaron a implementarse en cafeterías, por la presunción de que esos locales operaran como burdeles clandestinos.
http://blogs.elpais.com
Eran consideradas clandestinas aquellas mujeres que cometían alguna de las siguientes irregularidades:
a) No vivir en la casa de tolerancia.
b) Ejercer la prostitución sin estar inscrita en los registros de la Asistencia Pública.
c) Ejercer la prostitución en burdeles no autorizados
d) Abandonar la casa de tolerancia sin dar cuenta previamente a la Asistencia Pública acerca de la situación.
La reglamentación, que adolecía de muchos defectos, seguía ordenando que las prostitutas debían ser mayores de 18 años, a no ser que probaran que antes de esa edad se habían entregado a prostitución.
La compra y venta de mujeres europeas para su explotación en los prostíbulos de Buenos Aires, el tráfico clandestino y la llegada de estas jóvenes que, conscientes o no de su futuro, eran seducidas con la promesa cierta de vivir en una de las ciudades más prosperas de aquellos días, fue para muchos una inagotable fuente de ingresos económicos.
http://www.educacioncontracorriente.org
Los precios que debían pagar eran cinco o diez veces superiores al valor real, y las deudas que siempre mantenían con la casa se utilizaban como otro instrumento de retención. Permanecían encerradas todo el día, y si salían de paseo una tarde al mes, era bajo vigilancia de la regenta o un supervisor. Si alguna se negaba a aceptar estas condiciones, era castigada o vendida a otro prostíbulo de menor calidad en el interior del país.
Las condiciones en que vivían estas mujeres eran ciertamente inhumanas. Eran compradas y vendidas al antojo de sus explotadores. Al llegar se les hacia firmar un contrato por el que se comprometían a pagar el viaje, la ropa, la comida, la pieza y todo aquello que recibían.
http://www.vivirconinsuficienciarenal.com
El peligro del contagio venéreo que pudiera propagar la prostituta a pesar de los controles médicos a que debía someterse regularmente y que era el principal fundamento de la reglamentación se reemplazó con la obligación municipal de proporcionar asistencia gratuita a toda persona afectada por enfermedades venéreas.
Hay relatos que nos revelan también recuerdos que yacen “dormidos” y que al despertar reparan antiguas heridas y llagas, reavivan el presente, iluminan de otro modo el porvenir.
FUENTE: Aula de la escuela de Magazos en 1916, en Viveiro (Lugo). | Consello da Cultura
¿Qué rasgos o aspectos de la inmigración europea en la Argentina nos revelan los testimonios de la infancia, de los niños inmigrantes?
Para la mayoría de los niños que vivieron la guerra, la emigración a la Argentina fue la última etapa de un viaje más largo. Muchos de ellos habían dejado atrás sus pequeños mundos cotidianos bastante antes, ya sea cuando las fuerzas franquistas se impusieron en la Guerra Civil española, cuando sus países fueron ocupados por el ejército alemán y se desató la persecución de judíos, o cuando el ejército soviético invadió diferentes regiones de Europa del Este. De manera que muchos de estos niños partieron sin un rumbo claro unos cuantos años antes de emigrar hacia la Argentina, un lugar que estaba completamente afuera de su horizonte y el de sus padres.
¿Qué significado tuvo para ellos ese desarraigo obligado y en la mayoría de los casos producido de una forma tan brutal?
FUENTE:http://libretachatarra.blogspot.com
Sin duda, ese regreso vedado afectó a los niños.Recién cuando llegaron a la Argentina, muchos de ellos se dieron cuenta de que no podrían volver al lugar de su infancia donde habían quedado olores y sabores ahora transformados en recuerdos que iban a configurar una identidad atravesada por la nostalgia. Sin embargo, esa memoria nostálgica, esa invención de un mundo idílico tuvo menos peso en la experiencia infantil de estos niños de la guerra que el juego, la sensación de aventura y un despreocupado candor infantil común a todos ellos.
El juego los ayudaba a vivir la situación de un modo menos traumático
La memoria de la infancia quedó afectada por heridas, en algunos casos muy profundas. Pero por otro lado, ese largo viaje desde el hogar, un peregrinaje que los obligó a cruzar cadenas montañosas a pie, en trenes o en carros y bicicletas, fue vivido por ellos prácticamente sin temor (o al menos así lo recuerdan) y como una aventura formidable. La vida en el campo de refugiados era una oportunidad de hacer nuevos amigos y disfrutar de juegos. Algunos de esos juegos eran riesgosos, como el de desarmar las balas que habían quedado como rezagos de la guerra, para rescatar la pólvora con la que luego llenaban latas y las hacían estallar.
¿Qué nos cuentan esas voces sobre “el mundo” que encontraron en este país?
Cuando el viaje terminó con la llegada a la Argentina, dejaron de ser refugiados para transformarse en inmigrantes. Varios se recuerdan nostálgicos y asustados, sobre todo, cuando empezaron la escuela. Pero en sus narraciones se vuelven a ver como niños integrados a la vida escolar, con alguna maestra o compañero de banco que les hacía de lenguaraz mientras ellos aprendían el español; a veces, también recuerdan haber sido objetos de burlas o de prejuicios, pero mayormente se presentan como portadores de una capacidad de adaptación a circunstancias nuevas que, posiblemente, fuera un capital forjado durante el largo viaje a través de la guerra y la posguerra.
¿Cuáles son los recuerdos más intensos de ese ámbito familiar, el barrio, la escuela, los amigos?
Algo interesante de destacar es que, así como los sabores de la infancia europea configuraron la memoria nostálgica de estos niños y los acompañaron en la edad adulta, también la comida y los sabores los ayudaron a aceptar su nuevo destino. Muchos de ellos recuerdan no sólo la abundancia y variedad que encontraron en la Argentina sino algunas comidas que los amigaron con el país en el que iban a quedarse a vivir. Manuel, un niño gallego que llegó a Buenos Aires con ocho años, sumido en una profunda pena porque se resistía a abandonar a sus amigos y a sus abuelos en Galicia, recuerda haber probado por primera vez la pizza en una pizzería de la avenida Mitre en Avellaneda. En una entrevista, me dijo: “cuando probé la pizza me pareció algo de otro planeta, tenía un sabor extraordinario. Mientras saboreaba esa maravilla decidí que no podía ser tan malo que nos quedásemos a vivir aquí. Gracias a la pizza, poco a poco me fui adaptando”.
Estos testimonios de los niños inmigrantes, ¿qué nos dicen de los modos en que se construye la memoria histórica de un pueblo?
Algo que interesa particularmente es la cuestión de la memoria subterránea. Es la memoria herida, la memoria cuya evocación duele. Entonces, se transforma en silencio. Los recuerdos que hieren se quedan en un rincón oscuro, en el sótano de la memoria, pero no se mueren, ni siquiera se duermen, están ahí, expectantes. Necesitan un contexto y una escucha para salir a la superficie. Son recuerdos que aguardan el momento preciso para ser expresados. Por eso no hay que confundir silencios con olvidos en la memoria de una sociedad. Creo que es muy útil pensarlo en sociedades con historias dramáticas como la nuestra.
ANÓNIMO. Calesa de la Panadería y confitería La Flor de las Violetas. Río de la Plata, Argentina.Mario MAGA. Interior de la fábrica de agua Seltz y Embotellladora “La Asturiana”. Argentina, 1910.MARIO MAGA. Fábrica de bebidas “La Asturiana”. Argentina, 1920.ANÓNIMO. Comisión de propaganda del Centro Asturiano de Buenos Aires. 1918.ANÓNIMO. Rondalla del Centro Asturiano de Buenos Aires. Hacia 1920.Tarjeta postal de un emigrante a su familia. Buenos Aires (Argentina). 1908.El primer edificio usado como Hotel, Retiro, Ciudad de Buenos Aires, hasta fines del siglo XIX.Tranvía que comunicaba el embarcadero Puerto de Buenos Aires, con el Hotel, 1912.
Fachada principal da antigua escuela da Fundación Fernández http://mapas.consellodacultura.org/escolas/
Utilizada en el pasado como escuela primaria y vivienda del maestro hasta comienzos del século XX
En la actualidad, desde 1986 se llama Casa de Cultura de Carril, donde está la biblioteca y la sede de la asociación de la mujer situada en el ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa en la provincia de Pontevedra .
Andrés Fernández García, filántropo de la villa de Carril, deja un legado en su testamento para la creación de una escuela gratuita para los niños y niñas da la parroquia de Carril. Para habilitar esta escuela dona dos casas de su propiedad, situadas una al lado de la otra.
Originalmente el recinto escolar ocupaba una parcela de 12 000 metros cuadrados, que incluía, ademas dos edificios, una huerta de 500 metros cuadrados y un gran patio. En este patio posterior se conserva un monumento funerario, con forma de urna sobre unas columnas, y como ornamento unos pináculos y diversas molduras con una inscripción.
La escuela tenia dos plantas,con una planta irregular adaptada al terreno en pendiente donde fue construida.. En la planta baja estaba situada la aula para los niños,y en la primera la de las niñas.
Andrés Fernández García nacido en Vilagarcía de Arousa natural del antiguo ayuntamiento de Carril, no fue emigrante, aunque hizo fortuna con el dinero de los emigrantes, como dueño gestor de varias compañías navieras existentes en la villa. Esta localidad fue uno de los puertos principales de salida para América durante buena parte del siglo XIX. Fue socio de varios consignatarios, como Francisco Piñeiro y José Benito Abalo, y propietario de varios barcos que hacían transporte de emigrantes al otro lado del mar.
En 1841 llegó a ser alcalde. El 29 de mayo de 1847 hizo el testamento sin descendientes dono gran parte de sus bienes a beneficio de Carril.
Andrés Fernández murió en el 1851, cedió una casa de su propiedad para que se fundase la escuela y viviese el maestro
Dejó 600 ducados para pagar el sueldo de un médico cirujano, que debía atender a los vecinos y que no podía cobrarles a los niños de Carril ni a los que vivían en el lugar de Trabanca Sardiñeira.