Proyecto colaborativo internacional sobre los movimientos migratorios a lo largo del s. XIX y XX entre Argentina y España. Colegio Norbridge (Buenos Aires) - IES de Sabón (Arteixo)
A finales del siglo XIX el presidente Domingo F. Sarmiento impulsa una reforma pedagógica inspirada en los principios de la escuela moderna europea y norteamericana, que se centra en el respecto al alumno para que sea a base de una nueva sociedad, democrática, de progreso social y bienestar. Un aspecto fundamental de esta reforma es la importancia que se le da al edificio escolar.
La arquitectura del edificio escolar está puesta al servicio de un ideal pedagógico: enseña al niño el importante que es su educación para la sociedad. Es la primera e inolvidable lección que recibe el alumnado al llegar a una escuela instalada en los mejores y más importantes edificios de la comunidad, con fachadas monumentales, amplios corredores, escalas de mármol con barandas de bronce, aulas espaciosas, amplias ventanas, patios cubiertos y abiertos, jardín …
La educación se entiende como formación de ciudadanos conscientes y como creadora de bienestar, atendiendo no sólo la formación intelectual sino también la física y emocional.
La calidad del mobiliario, adecuado a los niños y niñas y el buen equipamiento escolar, ayudan en la transmisión de estos mensajes educativos con más eficacia que las lecciones magistrales.
Se procura que haya un espacio adecentado para cada actividad, acondicionado de forma que ayude al alumnado a comportarse de acuerdo con su función, de tal modo que un salón de actos debe tener la forma y la decoración adecuadas a las ceremonias, mientras que el patio debe ser un espacio para el juego; estos contrastes le habían facilitado aprender a disfrutar de su libertad, de su autonomía de voluntad, de su autodominio.
Fuente consultada: Gustavo A. Brandariz: «El pensamiento sarmientino en la arquitectura escolar» 1997
Natalio Félix Botana Millares llegó a la Argentina en 1911, luego de abandonar el Seminario Jesuita y la carrera de Derecho. Perteneció a una familia tradicional de ricos campesinos. Una vez en Buenos Aires, entró a cubrir las notas sociales en el diario “La Razón”. Su desempeño, en este primer trabajo, no se puede describir como exitoso. Al poco tiempo fue despedido. Comenzó entonces a escribir para la revista “P.B.T.” donde se convirtió en un periodista de nota. Con la experiencia y los contactos logrados, en septiembre de 1913, a los 25 años de edad, fundó el diario “Crítica”. El domingo 5 de noviembre de 1939, a bordo del vapor francés «Massilia», anclado en el puerto de Buenos Aires, se encontraban 147 españoles republicanos que habían escapado de la represión franquista. Todos ellos en tránsito, con diversos destinos; 132 viajaban a Chile, 9 a Bolivia y 6 a Paraguay. Permanecían alojados a bordo hasta que pudieran abordar los trenes internacionales respectivos o el vapor de carrera con destino a Asunción.
Las rigurosas medidas adoptadas por las autoridades argentinas no permitían a los pasajeros acercarse a los marineros de la nave, ni siquiera asomarse a los ojos de buey para mirar el puerto de Buenos Aires.
Botana logró, gracias a la insistente campaña emprendida por su diario, la autorización del presidente Ortiz para que ese puñado de hombres, mujeres y niños, pudieran afincarse legalmente en Argentina. Sin embargo, nadie se explicó claramente la decisión del Presidente Ortiz.
Desde 1880, Argentina había recibido a millones de inmigrantes. En 1930 cerró sus puertas a la inmigración. En 1938 aumentaron los obstáculos para el ingreso de extranjeros, en especial a los judíos y a los españoles republicanos. Algunos historiadores señalan que la admisión de los españoles del «Massilia» se debió únicamente a la campaña que hizo “Crítica” y a la acción decidida de su director, con quien el gobierno tenía una deuda pendiente.
Para dar una idea del escaso entusiasmo que despertaba la llegada del barco a Buenos Aires basta con recordar un titular de un diario porteño de esa época:
«No permiten ni asomarse a los ojos de buey a los intelectuales españoles en tránsito»
La leyenda dice incluso que Botana utilizó para sus fines la importante suma de dinero que había ganado esa tarde de domingo en el hipódromo con uno de sus caballos, de nombre Romántico, que resultó vencedor en la carrera más importante de la temporada en Buenos Aires. Nadie puede atestiguarlo ni desmentirlo con certeza pero lo importante es que consiguió su objetivo y permitió a los españoles quedarse en la ciudad.
Hay relatos que nos revelan también recuerdos que yacen “dormidos” y que al despertar reparan antiguas heridas y llagas, reavivan el presente, iluminan de otro modo el porvenir.
FUENTE: Aula de la escuela de Magazos en 1916, en Viveiro (Lugo). | Consello da Cultura
¿Qué rasgos o aspectos de la inmigración europea en la Argentina nos revelan los testimonios de la infancia, de los niños inmigrantes?
Para la mayoría de los niños que vivieron la guerra, la emigración a la Argentina fue la última etapa de un viaje más largo. Muchos de ellos habían dejado atrás sus pequeños mundos cotidianos bastante antes, ya sea cuando las fuerzas franquistas se impusieron en la Guerra Civil española, cuando sus países fueron ocupados por el ejército alemán y se desató la persecución de judíos, o cuando el ejército soviético invadió diferentes regiones de Europa del Este. De manera que muchos de estos niños partieron sin un rumbo claro unos cuantos años antes de emigrar hacia la Argentina, un lugar que estaba completamente afuera de su horizonte y el de sus padres.
¿Qué significado tuvo para ellos ese desarraigo obligado y en la mayoría de los casos producido de una forma tan brutal?
FUENTE:http://libretachatarra.blogspot.com
Sin duda, ese regreso vedado afectó a los niños.Recién cuando llegaron a la Argentina, muchos de ellos se dieron cuenta de que no podrían volver al lugar de su infancia donde habían quedado olores y sabores ahora transformados en recuerdos que iban a configurar una identidad atravesada por la nostalgia. Sin embargo, esa memoria nostálgica, esa invención de un mundo idílico tuvo menos peso en la experiencia infantil de estos niños de la guerra que el juego, la sensación de aventura y un despreocupado candor infantil común a todos ellos.
El juego los ayudaba a vivir la situación de un modo menos traumático
La memoria de la infancia quedó afectada por heridas, en algunos casos muy profundas. Pero por otro lado, ese largo viaje desde el hogar, un peregrinaje que los obligó a cruzar cadenas montañosas a pie, en trenes o en carros y bicicletas, fue vivido por ellos prácticamente sin temor (o al menos así lo recuerdan) y como una aventura formidable. La vida en el campo de refugiados era una oportunidad de hacer nuevos amigos y disfrutar de juegos. Algunos de esos juegos eran riesgosos, como el de desarmar las balas que habían quedado como rezagos de la guerra, para rescatar la pólvora con la que luego llenaban latas y las hacían estallar.
¿Qué nos cuentan esas voces sobre “el mundo” que encontraron en este país?
Cuando el viaje terminó con la llegada a la Argentina, dejaron de ser refugiados para transformarse en inmigrantes. Varios se recuerdan nostálgicos y asustados, sobre todo, cuando empezaron la escuela. Pero en sus narraciones se vuelven a ver como niños integrados a la vida escolar, con alguna maestra o compañero de banco que les hacía de lenguaraz mientras ellos aprendían el español; a veces, también recuerdan haber sido objetos de burlas o de prejuicios, pero mayormente se presentan como portadores de una capacidad de adaptación a circunstancias nuevas que, posiblemente, fuera un capital forjado durante el largo viaje a través de la guerra y la posguerra.
¿Cuáles son los recuerdos más intensos de ese ámbito familiar, el barrio, la escuela, los amigos?
Algo interesante de destacar es que, así como los sabores de la infancia europea configuraron la memoria nostálgica de estos niños y los acompañaron en la edad adulta, también la comida y los sabores los ayudaron a aceptar su nuevo destino. Muchos de ellos recuerdan no sólo la abundancia y variedad que encontraron en la Argentina sino algunas comidas que los amigaron con el país en el que iban a quedarse a vivir. Manuel, un niño gallego que llegó a Buenos Aires con ocho años, sumido en una profunda pena porque se resistía a abandonar a sus amigos y a sus abuelos en Galicia, recuerda haber probado por primera vez la pizza en una pizzería de la avenida Mitre en Avellaneda. En una entrevista, me dijo: “cuando probé la pizza me pareció algo de otro planeta, tenía un sabor extraordinario. Mientras saboreaba esa maravilla decidí que no podía ser tan malo que nos quedásemos a vivir aquí. Gracias a la pizza, poco a poco me fui adaptando”.
Estos testimonios de los niños inmigrantes, ¿qué nos dicen de los modos en que se construye la memoria histórica de un pueblo?
Algo que interesa particularmente es la cuestión de la memoria subterránea. Es la memoria herida, la memoria cuya evocación duele. Entonces, se transforma en silencio. Los recuerdos que hieren se quedan en un rincón oscuro, en el sótano de la memoria, pero no se mueren, ni siquiera se duermen, están ahí, expectantes. Necesitan un contexto y una escucha para salir a la superficie. Son recuerdos que aguardan el momento preciso para ser expresados. Por eso no hay que confundir silencios con olvidos en la memoria de una sociedad. Creo que es muy útil pensarlo en sociedades con historias dramáticas como la nuestra.
Fachada principal da antigua escuela da Fundación Fernández http://mapas.consellodacultura.org/escolas/
Utilizada en el pasado como escuela primaria y vivienda del maestro hasta comienzos del século XX
En la actualidad, desde 1986 se llama Casa de Cultura de Carril, donde está la biblioteca y la sede de la asociación de la mujer situada en el ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa en la provincia de Pontevedra .
Andrés Fernández García, filántropo de la villa de Carril, deja un legado en su testamento para la creación de una escuela gratuita para los niños y niñas da la parroquia de Carril. Para habilitar esta escuela dona dos casas de su propiedad, situadas una al lado de la otra.
Originalmente el recinto escolar ocupaba una parcela de 12 000 metros cuadrados, que incluía, ademas dos edificios, una huerta de 500 metros cuadrados y un gran patio. En este patio posterior se conserva un monumento funerario, con forma de urna sobre unas columnas, y como ornamento unos pináculos y diversas molduras con una inscripción.
La escuela tenia dos plantas,con una planta irregular adaptada al terreno en pendiente donde fue construida.. En la planta baja estaba situada la aula para los niños,y en la primera la de las niñas.
Andrés Fernández García nacido en Vilagarcía de Arousa natural del antiguo ayuntamiento de Carril, no fue emigrante, aunque hizo fortuna con el dinero de los emigrantes, como dueño gestor de varias compañías navieras existentes en la villa. Esta localidad fue uno de los puertos principales de salida para América durante buena parte del siglo XIX. Fue socio de varios consignatarios, como Francisco Piñeiro y José Benito Abalo, y propietario de varios barcos que hacían transporte de emigrantes al otro lado del mar.
En 1841 llegó a ser alcalde. El 29 de mayo de 1847 hizo el testamento sin descendientes dono gran parte de sus bienes a beneficio de Carril.
Andrés Fernández murió en el 1851, cedió una casa de su propiedad para que se fundase la escuela y viviese el maestro
Dejó 600 ducados para pagar el sueldo de un médico cirujano, que debía atender a los vecinos y que no podía cobrarles a los niños de Carril ni a los que vivían en el lugar de Trabanca Sardiñeira.
Este tipo de sociedades tuvo un carácter lúdico, recreativo y cultural.En Cuba se llamaron Sociedades de Instrucción y Recreo; y Asociaciones Recreativas y Culturales en Argentina y otros países sudamericanos.
En las de carácter recreativo participaron personas notables de cada colectividad nacional. Surgieron de la necesidad de
www.migraventura.netlos inmigrantes de relacionarse conindividuos del mismo grupo étnico
o nacional, hablar el mismo idioma u ofrecer
y encontrar solidaridad. Los socios tenían poder económico o intelectual y fundaron casinos, clubes, círculos o centros españoles, donde hacían reuniones, celebraciones, actos sociales, etc.
Este modelo que se desarrolló en Cuba yArgentina sirvió para que se originase una nueva figura,los centros regionales. La colectividad gallega fue la más importante, con una minoría culta. Fue impulsada por una importante campaña de prensa en ambos países. En Cuba este modelo asociativo fue asumido desde muy temprano por los centrosregionales. El Centro Gallego de la Habana se formó en 1879, como Sociedad de Instrucción y Recreo y se inauguró en 1880. A partir del primer decenio del XX surgieron otros centros como el Centro Balear, el Centro Vasco, El Centro Aragonés, El Centro Castellano y el Centro Montañés y se reconstituyeron algunos desaparecidos como la Asociación Canaria o el Gran Foment Catalá.
Asturianos y gallegos intervinieron activamente en la creaciónde la Oficina de Inmigración Cubana. A partir de entonces ambos actuaron como avalistas de los emigrantes (cuando llegaban eran acogidos en el campamento de Tiscornia), estableciendo incluso delegaciones en España, en Gijón, que les permitía a los futuros emigrantes hacerse socios antes de salir de este país. También asumieron otras tareas, como la implantación de diversos niveles de enseñanza para asociados y descendientes, la creación de cajas de ahorros, etc. Todo ello, unido a la dotación de suntuosas sedes sociales, contribuyó decisivamente a su éxito.
Este modelo presentó algunas variedades en Argentina, sobre todo por la pluralidad de las nacionalidades europeas que convivían en el país.
FUENTE: migraventura.net «La Rotonda», primitivo edificio del Hotel de Inmigrantes
El desembarco: El acto de desembarco consistía en el abordaje de una junta de visita a cada barco que llegaba, a fin de constatar la documentación exigida a los inmigrantes, de acuerdo a las normas, y permitir o no su desembarco.
FUENTE: Imagen en Dominio Público Desembarco en el puerto de Buenos Aires de contingentes emigrantes procedentes de España
El control sanitario también se realizaba a bordo, por un médico asignado a ese fin.Los inmigrantes afectados por enfermedades contagiosas, inválidos, dementes o sexagenarios.
Oficina de trabajo: Su tarea consistía en la búsqueda de trabajo, colocación y traslado de los inmigrantes al sitio donde hubieran sido solicitados. Hacia 1913 contaba con salas destinadas a la exposición de maquinarias agrícolas y la enseñanza de su uso para los hombres, oficina de colocación para las mujeres, oficina de intérpretes, proyecciones.
La dirección: Desde este edificio, que señala la entrada principal al conjunto, se ejercía la dirección y planificación de las políticas migratorias en todo el país, y la administración del Hotel de Inmigrantes. En la planta baja funcionaba una sucursal del Banco de la Nación Argentina, cuyo propósito era el de facilitar a los inmigrantes las operaciones de cambio.
El hospital: Equipado con los elementos más modernos de su época, al hospital le cupo la función de atender a los miles de inmigrantes que arribaron a Buenos Aires afectados, sobre todo, por enfermedades vinculadas a las vicisitudes del viaje, la mala alimentación, las penurias. En el hospital había, también sala de lectura, y mapas descriptivos de la riqueza nacional.
El hotel: Se trata de una construcción de cuatro pisos, de hormigón armado, con un sistema de losas, vigas y columnas de ritmo uniforme, que dio como resultado espacios amplios dispuestos a ambos lados de un corredor central. Íntegramente pintado de blanco, se acentuaba en todos los ámbitos la sensación de amplitud y luminosidad.
En la planta baja el comedor, con grandes ventanales hacia el jardín, la cocina y las dependencias auxiliares.
En los pisos superiores los dormitorios.
Había cuatro dormitorios por piso, con una capacidad para doscientas cincuenta personas cada uno, lo que significa que en el hotel podían dormir cuatro mil personas.
A los inmigrantes los despertaban las celadoras,muy temprano. El desayuno consistía en café con leche, mate cocido y pan horneado.
en la panadería del hotel.Durante la mañana, las mujeres se dedicaban a las tareas domésticas, como el lavado de la ropa en los lavaderos, o el cuidado de los niños, mientras los hombresgestionaban su colocación en la oficina de trabajo.
A las tres de la tarde a los niños se les daba la merienda.
A partir de las seis comenzaban los turnos para la cena, y desde las siete quedaban abiertos los dormitorios.
Cuando ellos llegaban al hotel, se les entregaba un número que les servía para entrar y salir libremente, y conocer de a poco la ciudad.
El alojamiento, gratuito, era por cinco días. No obstante, la reglamentación se extendía en los casos que hiciera falta, el tiempo necesario para su colocación.
El hotel en la actualidad.
La Dirección Nacional de Migraciones posee su base de datos de las personas que llegaron la Argentina y en donde embarcó y desde dónde vinieron.También hay información sobre la edad que tenía al llegar, su estado civil, profesión y religión. Por ahora, la base cuenta con unos 3.700.000registros de arribos ocurridos entre 1882 y 1927, aunque sigue ampliándose.Declarado Monumento Histórico Nacional en 1990, el hotel resulta un lugar más que emotivo para ir a buscar nuestras raíces. Después de todo, allí pasaron sus primeros días en la Argentina la mayor parte de los inmigrantes que llegaron entre 1911 y 1953, año en que cerró.
“Recuperar este edificio es recuperar la historia argentina. Casi no hay persona en el país cuyos cuatro abuelos sean argentinos. En principio, el museo funcionará en la planta baja, pero la idea es reciclar todo el edificio sin alterar su aspecto original. Mientras, habrá exposiciones sobre la historia de la inmigración, los inmigrantes en el interior y trajes de colectividades, entre otros temas. También habrá puestos con especialidades de cocina de cada colectividad”.Fue preparada con los datos de material histórico de la Dirección, que incluye libros de desembarco, expedientes y listas de pasajeros.
Los datos que incluye son apellido, nombre, nacionalidad, estado civil, edad al arribar, profesión, religión, puerto de embarque, nombre del barco, fecha de llegada y, en algunos casos, cómo se componía su grupo familiar.