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Trabajo Interdepartamental por Proyectos del aula de Educación Secundaria de Adultos. “No se educa a la mujer sino que se la doma…Cuando se cambie esto, la humanidad entera evolucionará.” Doña Emilia Pardo Bazán

«MI ROMERÍA», UN VIAJE POR LA ITALIA DE 1887

 

 

 

Fuente:http://pixabay.com/es/roma-coliseo-italia-antig%C3%BCedad-173472/

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Los libros de Emilia Pardo Bazán que reflejaron íntegramente sus experiencias viajeras abarcan desde 1888, con Mi romería, hasta 1902, fecha de publicación de Por la Europa católica. Aparte de estos títulos, aparecieron Al pie de la Torre Eiffel (Crónicas de la Exposición) (1889), Por Francia y por Alemania (1890), Por la España pintoresca. Viajes (1896) y Cuarenta días en la Exposición (1900).

En el año 1887 sale por primera vez de España para cumplir con sus  encargos como reportera de prensa, y fruto de este viaje publicará Mi romería. A partir de éste vendrán otros viajes pues ya para siempre se convertirá en una necesidad para ella recorrer el mundo con los ojos y los sentidos muy abiertos, en sus propias palabras: «del viajero que observa y estudia y no se cansa de recorrer museos y monumentos».

Emilia Pardo Bazán viajó a Roma en diciembre de 1887 para asistir al jubileo de León XIII, quien conmemoraba sus bodas de oro como sacerdote. Todos los estudiosos sobre el tema coinciden en afirmar que la escritora gallega recibió el encargo de El Imparcial para cubrir, junto a José Ortega Munilla, este importante evento religioso.

Escritas a lo mejor en el rincón de una estación de ferrocarril, en la mesa de un café, en el salón público de un hotel, entre el bullicio de las conversaciones y los acordes del piano; unas veces con frío, otras con sueño, otras con apetito de despachar el almuerzo o de salir a beber la taza de café turco; otras en un estado de cansancio moral mayor aún que el material, porque era la fatiga abrumadora de la admiración y el vértigo del asombro, producido por las maravillas del Vaticano o los esplendores de Florencia.

Tal vez, por ello, Pardo Bazán quiso ofrecer, como católica ferviente que era, su íntimo y humilde homenaje. Así presentó en Mi romería el componente religioso -especialmente ofrecido en sus crónicas periodísticas-, pero lo impregnó también de elementos autobiográficos y no olvidó el ingrediente artístico-cultural, que tanto prodigó en otra obra de viajes, Por la Europa católica.

Ella misma confesará que al tratar temas religiosos ha procurado «no mojar la pluma en agua bendita, sino en tinta de variados colores, a fin de no hacerme tediosa al lector profano»; contar un viaje para ella no era escribir guías ni hacer frías descripciones de sus joyas artísticas, sino «traducir fielmente una impresión personal, lírica, sentida».

En este viaje por Italia no sólo nos guía por Roma, también por el norte: Florencia, Ancona, Venecia…; como ella misma dice no le importan las incomodidades que son muchas, la experiencia  de ver una nueva realidad y compararla con la realidad de la España de su tiempo era aliciente suficiente para disfrutar del “viaje por el viaje”.

Fuente de las Citas:

Jiménez Morales, M. Isabel:  Entre la crónica de viajes y la autobiografía: «Mi romería», de Emilia Pardo Bazán, Univ. Málaga, en http://www.cervantesvirtual.com

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